Lo admitimos somos unos hijos de puta

Nos divertimos, hacemos lo que queremos. Vale.
Pasamos el día pensando en cosas que nos gustaría que alguien hiciese para nosotros. Sacamos ideas arriesgadas porque tenemos un par.

Conocemos el mercado, no tenemos miedo de ser demasiado grandes o demasiado pequeños, pasamos del resto.

Somos unos chulos, o unos gamberros, según se mire.
Qué se le va a hacer.

Y sí, además somos muy buenos.

Por eso comprendemos que todos digan “qué hijos de puta” cuando se nos ocurre algo que a los demás no. Recibimos esos insultos continuamente…¡y ya estamos cansados!

Es hora de que todos sepan lo que se siente.

¿Estás preparado, hijo de puta?

¿Estás ahí Hijo de puta?
Seguro que estás ahí dispuesto a saber, a experimentar, a ser un hijo de puta... pensarás que por fin hemos vuelto pero la realidad es que nunca nos hemos ido, estamos para ofrecerte nuevos concursos, nuevos temas de los que queremos saber tu puta opinión y más sorpresas para seguir siendo un completo hijo de puta.

 DAMNIFICADOS

Son muchos los que han pasado por nuestras manos y hoy sufren las consecuencias...

  • 1 .Excliente:
    Por culpa del éxito que tuvo su campaña, el teléfono no para de sonar.
    ¡Al presidente le ha salido un pinganillo en el tímpano!
  • 2. Exbecaria:
    Por su culpa mi book pesa 10 kilos.
    Cada 6 meses tengo sueldo nuevo. La Seguridad Social me está crujiendo.
  • 3. Excompetencia:
    Contra ellos no hay nada que hacer. Dejé la profesión cuando mi principal cliente puso en su contestador
    “yo quiero que todas las agencias sean como ellos”.
    Hay que joderse.