Lo admitimos somos unos hijos de puta

Nos divertimos, hacemos lo que queremos. Vale.
Pasamos el día pensando en cosas que nos gustaría que alguien hiciese para nosotros. Sacamos ideas arriesgadas porque tenemos un par.

Conocemos el mercado, no tenemos miedo de ser demasiado grandes o demasiado pequeños, pasamos del resto.

Somos unos chulos, o unos gamberros, según se mire.
Qué se le va a hacer.

Y sí, además somos muy buenos.

Por eso comprendemos que todos digan “qué hijos de puta” cuando se nos ocurre algo que a los demás no. Recibimos esos insultos continuamente…¡y ya estamos cansados!

Es hora de que todos sepan lo que se siente.

¿Estás preparado, hijo de puta?

¿Estás ahí Hijo de puta?
Seguro que estás ahí dispuesto a saber, a experimentar, a ser un hijo de puta... pensarás que por fin hemos vuelto pero la realidad es que nunca nos hemos ido, estamos para ofrecerte nuevos concursos, nuevos temas de los que queremos saber tu puta opinión y más sorpresas para seguir siendo un completo hijo de puta.

 DÍSELO SIN MIEDO

No pierdas el tiempo intentando arreglar las cosas. El mundo no mejorará mientras no podamos
decir abiertamente “hijo de puta” a quien se lo merezca

Aquí tienes algunos ejemplos, elige el tuyo.

1. Renuncia voluntaria general.

Al hijo de puta que corresponda:

Yo, causo baja voluntaria en
por culpa de que no para de tocarme las pelotas.

Os doy 15 putos días de preaviso, a ver si os da tiempo a hacerme la liquidación
como Dios manda.

También quería desear a toda suerte de calamidades laborales.

En , con fecha

(firmado)

Tu email: Enviar a:

Imprimir